Pocas cosas se pueden decir cuando todo el mundo se deja abducir por el pensamiento único y pocos se paran a pensar por sí mismos. Pero tenemos problemas muy serios que exigen no dejarse llevar por cuatro "enteraos" que pretenden hacernos creer que su creencia es la única posible, que no hay más dios que su dios y, por tanto, o estamos con ellos o nos condenamos.