Un trabajo publicado este mismo mes
sugiere que la homosexualidad puede estar causada por la transmisión
generacional de marcas epigenéticas que deberían haber sido borradas del ADN.
Estas marcas determinan una elevada sensibilidad a la testosterona en los
embriones masculinos, XY, y una baja sensibilidad a esta hormona en embriones
femeninos, XX. Estas marcas deben ser borradas antes de que puedan pasar a los
descendientes. En caso de transmitirse por un espermatozoide con el cromosoma
X, daría lugar a una hembra masculinizada. Si fuese transmitido por el óvulo
materno daría lugar a un varón afeminado en el caso de recibir un cromosoma Y
normal del padre. Tendríamos un curioso caso de herencia de un carácter, la homosexualidad,
sin que haya un gen que lo codifique.