El conocimiento científico es empírico y la experimentación, por absurda
que pueda parecer, como es este el caso, hay que realizarla y los mismos
resultados deben ser obtenidos por cualquier experto que la repita. Sólo así
las ideas o conclusiones que de ella se deriven podrán ser aceptadas como
verdaderas y lo serán mientras que no sean refutadas por otra experimentación
posterior.
Tal como dije en la entrada de este blog titulada "¿Homeopatía u
Homeosadía?" he realizado un experimento para comprobar la propuesta
realizada por un grupo de avezados en homeopatía según la cual "la
dilución de un fármaco hasta una concentración en la que la sustancia activa ha
desaparecido y sólo queda agua, mezclada con la misma sustancia a la
concentración con la que tiene su actividad farmacológica, inhibe esta
actividad".